sábado, 27 de septiembre de 2014

Eres tú.

Eres tú, la que mi interior atrapas,
culpable de mil temblores en el cielo,
blanca como el reflejo del sol en el mar,
gustas tanto como la sal,
tentación de todos mis sentidos.

Eres tú, quien danza en mi cabeza,
como un acto de ocultismo tradicional,
llamando a lo prohibido,
esperando solo traspasar la línea de la moral.

Eres tú, historia del mundo entero,
quien con delicadeza traicionera,
haz alcanzado hasta al mismísimo Cerati.

Eres tú, una ilusión de doble fondo,
una guitarra de acordes infinitos,
que, cuando pase el temblor,
aprenderé de todos tus cantos.

Eres tú, quien conoce en demasía la vida
mas que cualquiera,
pues tus enseñanzas han sido de barrios,
de callejones sin salida

Eres tú, una super heroína.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Aún te recuerdo

Al despertar, aún siento el calor
de tus manos tomados de las mías,
de tu piel rozando mi cuerpo,
aún siento el eco de tu presencia,
el hueco de tu lado de la cama,
la imagen de tus curvas tentadoras,
del perfume de tu dorado cabello,
de lo tierno de tu blanca piel.

Al amanecer encuentro la habitación,
confundido entre penumbras,
también gracias a las cortinas
azules de las ventanas con persianas,
el silencio susurra,
coquetea con mis recuerdos,
ecos de tu voz que me engañan,
con "los 5 minutos más",
frase que repetías cada mañana,
entre la realidad del despertar y el sueño.

Todo ha pasado, todo ha cambiado,
los recuerdos no son más que eso, recuerdos.
Lo libre de mi corazón a tu lado
ha pasado a un bosque de otoño,
frío y desorientado.
He intentado tantas veces borrar
las huellas de nuestro andar,
pero no ha pasado más que eso,
más que un simple intento.

La vida en su cruel enseñanza
me ha dejado esta expresión,
entre las anotaciones de mi interior,
no siempre el destino sonreirá
a dos almas correspondidas.

Te recuerdo con estas palabras,
palabras incompletas como nosotros mismos,
que al momento de partir,
una parte tuya quedo conmigo
y una parte mía se fue contigo.

lunes, 11 de agosto de 2014

Imaginar

Imaginar un cielo abierto de infinito azul, respirar aire de esperanzas
Imaginar un amanecer naranja que rejuvenezca el alma
Imaginar un noche serena, oscura pero tímida
Imaginar tus ojos, perdiéndome en los azules encantadores
Imaginar tu sonrisa que también arrebatan las mías
Imaginar tu dulce voz que es la calma para la tempestad
Imaginar tantas cosas, pero con la cabeza sobre la fría almohada de la realidad.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Ella es, Mamá.









Un libro abierto de hojas infinitas,
Escritas con palabras del corazón,
Hecha para guiar el camino,
Para intuir los pasos y cuidar siempre de ellos,
Hecha con un amor de otra dimensión.

Cada día una página distinta,
Desde la niñez infinita, todos los días, no importa cuando
Siempre tendrá palabras exactas y escondidas
en sus hojas de experiencias y sapiencias.

El dolor satisfecho del nacimiento,
El cansancio del experto desvelo,
La preocupación por las dagas de ausencias prolongadas,
Las lágrimas por el orgullo,
Cada una de ellas son páginas de vida,
Que se voltean hacia adelante y del revés, una y otra vez.

La sucursal del cielo en sus brazos,
La paciencia de Dios en sus manos.

Ella es, Mamá.

Autor: Ariel C.

miércoles, 10 de julio de 2013

Reencuentro

Medio confundido,
el mundo me ha notado...
no son mis palabras, 
tampoco mis acciones,
son mis ojos,
que también son sus ojos,
los que en silencio me delatan,
los que secretos revelan
de mi yo interior.

Tal vez, me escondo de todo,
solo quiero encontrarme,
solo quiero reconciliarme,
solo quiero aceptarme.

Todos me han abandonado,
ella se fue con mi ilusión,
la musa ha llevado la inspiración
más a cambio me han dejado
las huellas de un adiós,
el silencio de todas las noches
es el testigo de  toda angustia,
de toda soledad.

Pero como las noches
no son inmortales,
el sol vuelve a brillar,
reflorenciendo la ilusión, una ilusión,
que tal vez de dosis justa y oportuna,
pueda ser suficiente
para entregar todo de mi,
todo por ti... para siempre...










Ariel C. - Naranja High.

jueves, 31 de enero de 2013

La rareza.

La rareza, forzar su pisada hacia el campo del entendimiento es la tarea que en silencio hemos dejado luego de una de las acostumbradas charlas sin sentido que solemos practicar con un amigo.

El sujeto u objeto, la situación, el momento, el comportamiento, la actividad que rompe el status quo, es una rareza. Observar, el arco iris, fenómeno que no se repite con mucha frecuencia, puede catalogarse de rareza.

Esta situación deja de tener tal condición cuando es aceptada como algo rutinario, el dengue alguna vez lo fue. La rareza conlleva la contraposición de la aceptación social primaria, no significa que sea malo, pero sí despertará la atención de muchos.

Su aporte a la humanidad es tal, que sin las rarezas nada tendría sentido, es más, probablemente la humanidad no hubiera evolucionado. Los contrastes de las ideas, las oposiciones de opiniones son las vías que conducen la evolución, entre estas vías, las rarezas pululan cual mendigo por las calles.

El cuerpo humano está impregnado de rarezas, la perfecta coordinación, la armoniosa conjunción de los sentidos, la estructura del cuerpo humano es una rareza. ¿Por qué? No sé. Otra característica de ella es que, lo que es para unos no lo es para otros, la relatividad jugando su hermoso papel en esta obra.

La mente, las conductas, la memoria, incluso hasta aquello que escapa de nuestra capacidad de conceptualizar, es una rareza.

Tal vez podéis estar en desacuerdo con mis proposiciones pero, en lo que sí podemos estar de acuerdo es en la rareza de encontrar billetes de cien mil tirados por la calle.

martes, 4 de diciembre de 2012

Páginas de un confuso blog.

No es de estilo propio inmortalizar sentimientos en letras, menos en un ahogado blog, pero hoy quiero hacer de ellos testigos silenciosos de un corazón que no olvida, que recuerda y que aún vive con cada latido ese breve transitar por un infinito cielo de ilusiones.

Todo inicio esa noche, en medio de rostros desconocidos, del mes de los que comercialmente llaman de los enamorados, sin creer en religiones, hallaría una bendición. Tal vez casual, inoportuna u oportuna, no podría descifrarlo a ciencia cierta, pero era más que una realidad.

En medio del todo, una apariencia distintiva, en medio de la gente una persona, en medio del desierto una esperanza, en medio del ruido una música de celestiales melodías. Sin conocerla sentí que esa mujer sería el ángel de mis días, quien aquella noche me ha señalado con esa mirada tierna, fue la juez que sentenció en ese instante mi voluntad. Sin abogados, con testigos expectantes he caído a la más dulce de las condenas. Tal vez sin intención alguna, pero las princesas de sueños eternos, no tienen la culpa de poseer estos dones.

Borrar las huellas de una historia pasada se hacia necesario, sobrescribir las urgencias del día anterior con cada paso de entrega y esmero, era el presente. Si alguna vez caí en equivocaciones, fue una bendita oportunidad para enmendar errores que merecen la pena olvidarse, y así fue, mi vida entera fui entregándola como la luz de la luna de esa noche caía rendida ante el amanecer.

Caminar unos pocos meses al lado de esa dama, fue sentir una vida entera de felicidad, son las más hermosas letras que la vida ha cicatrizado en mi alma.

Hoy transportándome a un tiempo atrás, recuerdo en una ocasión que alguien me ha preguntado quién es ella, mi respuesta fue certera, "es una persona con el equilibrio justo de lo angelical y lo humano", y son las palabras exactas las que la describen. Entregando siempre lo máximo de sí, con la habilidad de extender una mano ayuda sin importar a quien, ella ha robado mi admiración.

El recuerdo ha llamado también, tiempo antes, a aquel instante que la mano amiga ha guiado mi ser hasta ella, un simple beso en la mejilla, ha sido el sin fin de un soñar deseado con los ojos abiertos.

Tal vez estas líneas sean las más sinceras que alguna vez este puño ha sentenciado en hojas y hojas de experiencias de vida. Escuchando la melodía de "Someone Like You", se queda grabada en mi mente la frase "Ayer mismo fue el tiempo de nuestras vidas", suspiros de nostalgias brotan en una noche de invierno, suspiros malditos que fueron concebidos por malos entendidos, porque ayer fue el tiempo, nuestro tiempo, el de compartir momentos indelebles a los días e inmortales para los sentimientos.